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16/1/2011

La educación del niño con Síndrome de Asperger

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Imagen obtenida en http://www.buttonsandmore.com/


Algunos de los aspectos y requisitos más importantes que los centros de educación no especializados, y los centros escolares ordinarios, deben cumplir para conseguir que una mayoría de niños afectados de Asperger se beneficien de los programas de aprendizaje son:

- Los profesores del centro deben poseer un conocimiento adecuado acerca de las expresiones variables del cuadro sintomático del síndrome de Asperger. La familiarización con el amplio abanico de comportamientos que el niño manifiesta puede evitar algunos de los errores cometidos por los profesores con respecto a la interpretación de los comportamientos inapropiados del niño. Así, y debido a las implicaciones de tratamiento, es importante que el profesor sea capaz de discriminar los comportamientos socialmente inapropiados y las conductas idiosincrásicas del niño derivadas del déficit innato de la comprensión social, de otras conductas inapropiadas e intencionadas, dirigidas a la consecución de un bien material.

- Los profesores también necesitan un conocimiento preciso del perfil de las habilidades cognitivas y lingüísticas del niño. Este perfil psicológico no sólo va a determinar el estilo de aprendizaje del niño, sino que también aportará información clave sobre las áreas deficitarias y los ámbitos de competencias. Un juicio erróneo sobre las capacidades y habilidades del niño tiende a resultar en unas demandas desequilibradas y expectativas poco realistas que con frecuencia derivan en un incremento de los problemas de comportamiento. Así, se podría decir que aunque muchos niños con el síndrome de Asperger se benefician de las técnicas de ayuda visuales tales como pictogramas o los esquemas explicativos para la clarificación de tareas y solución de problemas, muchos otros favorecen sus habilidades lingüísticas y utilizan la mediación verbal en su acercamiento a los problemas.

- Uso de técnicas de instrucción especializadas dirigidas a la clarificación de los objetivos y las tareas académicas que el niño debe completar. _________________________________

La personalidad del profesor es un atributo importante e influyente en el éxito del programa educativo. Así, el profesor debe sentir un gran entusiasmo por la educación del niño y en ocasiones ser capaz de una gran creatividad para resolver problemas, además de una disposición calmada y respuestas emocionales equilibradas. Normalmente son profesionales entrenados para educar principalmente a los niños con un desarrollo normal. Sin duda, la formación académica y la experiencia práctica en la clase de estos profesionales les ha equipado para identificar y tratar algunas de las discapacidades del aprendizaje más comunes en el niño, como la dislexia, la disgrafía, dificultades del lenguaje, los problemas motores y algunas de las alteraciones de conducta. Sin embargo, la mayoría de los profesores ubicados en los centros no especializados no están familiarizados con los perfiles inusuales de habilidades cognitivas y problemas sociales del niño con el síndrome de Asperger.

El niño no necesariamente aprende a un ritmo más lento que el de sus compañeros, sino que el niño presenta un estilo de aprendizaje divergente al de los demás. Algunos de los problemas que el profesor va a observar en el contexto de la clase van a ser universales a todos los niños afectados, mientras que otros constituirán dificultades más específicas y particulares sólo a algunos niños.

Problemas específicos de aprendizaje:

. Déficit en las habilidades de organización y planificación.

. Déficit en la capacidad para la evaluación, realización de un juicio de valores y comprensión de conceptos abstractos.

. Déficit en la capacidad de generalización y aplicación flexible de las habilidades de resolución de problemas.

. Falta de motivación intrínseca por el estudio de los contenidos del programa educativo. Ausencia de motivos competitivos.

. Dificultades con el trabajo colaborativo y actividades de grupo.

. Dificultades en el área de la comprensión lectora.

. Dificultades de aprendizaje no verbal: la geometría y el arte.

. Dificultades específicas con la escritura.

. Problemas con la organización del tiempo libre.

Las deficiencias con respecto a la capacidad de planificación y organización son problemas comunes a la mayoría de los niños y jóvenes con el síndrome de Asperger. Estas dificultades parecen derivarse del déficit de la función ejecutiva. La disminuida capacidad para la organización y la planificación resulta frecuentemente en la pérdida constante de material de trabajo, el fracaso en completar las tareas escolares, la dificultad de terminar las tareas dentro de un periodo determinado de tiempo, los errores de ubicación en el espacio del colegio y los problemas para trabajar independientemente. Todos estos comportamientos conllevan una amplia gama de consecuencias adversas. Por un lado, van a entorpecer en mayor o menor medida la capacidad para el aprendizaje del niño, y, por otro, van a obstaculizar el funcionamiento adecuado de la clase

Hay estrategias de intervención dirigidas a tratar esas dificultades de organización y planificación:

I. Uso frecuente de instrucciones escritas o de estrategias de compensación de naturaleza verbal.
La estructuración del entorno físico, el establecimiento de rutinas estables y la organización precisa de la vida social del colegio sin duda fomentan la sensación de orden en el entorno, así como la habilidad del niño para predecir los acontecimientos cotidianos, aumentando de este modo su capacidad para la organización conductual. Así pues, un centro escolar con una ideología educativa directiva y caracterizado por horarios académicos fijos, un currículo altamente estructurado, unos objetivos académicos claros, y unas reglas generales de comportamiento explícitas tiende a ser más beneficioso para el niño con el síndrome de Asperger que un entorno escolar con una ideología educativa basada de una forma más fundamental en el fomento de la creatividad y la iniciativa del niño. En la actualidad, la mayoría de los profesores en escuelas primarias intenta imponer una organización y estructuración de la clase flexibles, y en ocasiones cambiantes, con el propósito de estimular el trabajo colaborativo entre los niños y fomentar y extender los vínculos sociales entre ellos. Claramente, el niño con un desarrollo normal se adapta rápidamente a cualquier estructura impuesta y cambia de grupo, de mesa de trabajo y de clase con entusiasmo y sin problemas. En contraste, algunos niños con el síndrome de Asperger no suelen estar tan dispuestos a la aceptación de los cambios nimios en sus rutinas cotidianas, por lo que podrían mostrar una disposición desfavorable con respecto a la flexibilidad de la organización de la clase. Por consiguiente, en el caso de algunos niños, es vital para ellos la colocación fija de un pupitre, una estantería y un lugar de trabajo estables a lo largo del curso.

II. el uso de las agendas de planificación: Una segunda estrategia para reforzar la habilidad del niño para organizarse es el uso de las agendas de planificación. La agenda consiste en un simple registro escrito de la secuencia de actividades y tareas a realizar durante el día, siendo un procedimiento similar al utilizado por la mayoría de los adultos en la organización de sus días de trabajo. Dado el nivel alto de funcionamiento del niño, se debe reforzar su habilidad para el diseño y el uso independiente de su propia agenda para así fomentar su responsabilidad personal y aumentar su capacidad de organización conductual. La eficacia de esta sencilla estrategia con respecto a la fomentación en el niño de sus habilidades de autosuficiencia debe ser enfatizada. En el caso del niño pequeño, la agenda de planificación es un instrumento eficaz para facilitarle la comprensión del concepto de tiempo en relación con las actividades realizadas durante un periodo de tiempo. También aumenta la habilidad del niño para formar una representación de la secuencia ordenada de los sucesos acontecidos a lo largo del día, y en consecuencia ayuda a consolidar su comprensión sobre los conceptos del presente, pasado y futuro. Asimismo, el uso frecuente e independiente de la agenda refuerza la memorización de la secuencia de pasos para realizar una tarea o de actividades en el día, lo que proporciona a muchos niños un sentimiento de seguridad y predictibilidad. En frecuentes ocasiones, los padres utilizan la agenda de planificación escolar para estructurar y organizar la conversación con el niño a su vuelta del colegio y fomentar su habilidad para describir ordenadamente y mantener una conversación coherente acerca de los acontecimientos del día. En el caso de los niños más mayores, la agenda posibilita una transición independiente entre las actividades y clases a lo largo del día escolar, así como una herramienta de importante valor en la organización del trabajo escolar.

III. Estructuración de las tareas académicas: El tercer conjunto de estrategias valoradas como efectivas a la hora de facilitar la planificación y organización del niño con respecto a su trabajo académico han sido dirigidas a un incremento de la estructuración de las tareas académicas propias o las actividades escolares en las que el niño debe participar. La consecución de este objetivo requiere por parte del profesor la adopción de unos procedimientos de instrucción a través de los cuales se hagan explícitos tanto el objetivo final de la tarea como la secuencia de pasos o reglas a seguir hasta llegar a la meta final. La secuencia de pasos o reglas para la resolución de una tarea se debe enseñar bien verbalmente o bien a través de listas de instrucciones escritas. Aunque sin duda no todos los niños necesitan el mismo nivel de estructuración en sus tareas de trabajo, es fundamental no asumir que el contexto de la lección o las explicaciones verbales del profesor son suficientes para clarificar la naturaleza de la tarea o actividad a la que el niño va a enfrentarse. En ocasiones, la naturaleza efímera y temporal de las explicaciones verbales provoca un alto grado de confusión y desorganización en el niño con el síndrome de Asperger, cuya capacidad de procesamiento de la información es en ocasiones más pausada. A este respecto, el uso de las tarjetas de instrucciones escritas es una estrategia efectiva y frecuentemente utilizada para promover la habilidad del niño para completar con éxito una tarea independientemente.

La extraordinaria capacidad del niño para la memorización mecánica de cantidades grandes de información, especialmente acerca de sus temas de interés, le facilita la adquisición de una base de datos muy amplia. Esta avanzada capacidad de retención ha llevado a algunos profesores a sobrevalorar la capacidad para el razonamiento abstracto del niño.
Sin embargo, es preciso destacar, cómo a pesar de su gran capacidad para el almacenamiento de datos y sucesos, el niño tiende a experimentar notables deficiencias con respecto a su capacidad para evaluar críticamente la información adquirida. El niño es capaz de realizar un avanzado análisis de la información, pero parece ser incapaz de llevar a cabo un proceso de evaluación.
El niño es por tanto competente, en algunos casos diríamos muy avanzado, a la hora de distinguir y separar las partes de un todo hasta llegar a conocer sus unidades, elementos o principios básicos, mostrándose simultáneamente incapaz de estimar, apreciar y juzgar el valor de estos elementos.

Otra de las dificultades experimentadas por algunos niños con el síndrome de Asperger es la comprensión adecuada de los conceptos abstractos. Así pues, conceptos como el arte, la democracia, el tiempo, una emoción y otros muchos términos afines son a menudo muy difíciles de comprender para ellos.




Fuente:  “EL SINDROME DE ASPERGER ¿excentricidad o discapacidad social? De PILAR MARTIN BORREGUERO. Alianza Editorial, Madrid 2004. Capitulo 6






5 comentarios:

Rafa dijo...

Queeeeeeeeeé bonitooooooooooooooo... Creo que la estrategia de la tutora de Alex es mejor: quitarle apoyos, tirar a la educadora, gritarle y burlarse de él. Es muy efectivo. Y si luego el niño se rebota, lo mejor es quejarse a los padres y llamarle delincuente. Me encannnnnta la educación.

Rafa dijo...

"Es que tú no me quieres" - "Es que yo no tengo por qué quererte, te tienen que querer tus padres"

Rafa dijo...

Total, cuando no acaba a tiempo le llama "bebito" y le deja sin recreo. Ah, y estoy harto de que en el centro le llamen "el señorito". Y que la psicóloga "experta en Asperger" nos diga que tenemos que dejarle que vaya a clase sin la ropa si llega tarde, que en dos días se le habrá pasado...

SaCha Sp dijo...

Uf! Rafa es que la profe de Álex...

Anónimo dijo...

rafa cuanta razón tienes, a mi hijo le esta pasando lo mismo, las burlas de la profesora le han echo mucho daño,ni los entienen ni se preocupan por entenderles, a mi hijo cuando no termina a tiempo le llaman vago.. a estos niños nadie los entiende, nadie los escucha,y nadie se quiere implicar lo suficiente, no saben el daño que se les hace y lo que le hacen sufrir...